Paternalismo
He sido y sigo siendo bastante parternalista con la gente que me importa. De alguna manera, y como he comentado otras veces en este blog, tiendo a intentar proteger o cuando menos aconsejar a mis amigos. Es algo normal o lo sería si se quedase simplemente en eso, pero es que tiendo a ir más allá cuanto más profunda es la relación. Imagino que la tendencia también es normal, pero por desgracia también es destructiva si se lleva demasiado lejos.
El paternalismo es un sentimiento amable para con uno mismo. Se siente una especie de calor en el pecho y se tiene la sensación de estar en posesión de una verdad superior, más valiosa o cuando menos más completa que el sujeto paciente. Te coloca por encima de él y aunque la intención sea buena, que la mayor parte de las veces lo es, al final es algo que se carga las relaciones sea del tipo que sean.
Es complicado no caer en el paternalismo en según que situaciones. En algunos casos como el de una madre o un padre con sus hijos es algo natural y deseable, pero son las relaciones entre iguales las que se desequilibran sin remedio cuando una de las partes se sube a la chepa a la otra y la otra se deja. Y algo desequilibrado es algo destinado a fracasar a corto plazo. Y si hay suerte a desaparecer. La peor de las situaciones es cuando se da el fracaso pero no la desaparición.
Esto puede parecer farragoso y poco aplicable pero no lo es tanto. La relación más importante que he tenido desapareció hace seis meses y uno de los errores más profundos y destructivos que cometí fue precisamente el de excederme en mis funciones como pareja y compañero. Ha habido otros pero ese es el de mayor enjundia porque las actitudes están en la base, y si la base está inclinada el castillo se cae.
Ella necesitaba sentirse segura, sí. Pero yo también. Y me equivoqué en el camino que escogí para sentirme seguro. El paternalismo es autofelación por la inyección que supone para el ego pero también encierra un profundo sentimiento de inseguridad, como todos los buffs al Yo.
Insisto, todo esto enmarcado dentro del cuadro de una relación profunda. El paternalismo superficial entre colegas puede no estar de más, pero la huella que deja no dura y la carga del consejo y la intencionalidad tienen más peso que el hecho de un momentaneo desequilibrio de la balanza. Pero también se pueden dar consejos y proteger sin colocarse por encima.
Conclusión. Paternalismo. Dos puntos. Mal.